Descarbonización con bombas de calor de alta temperatura

337

Con una identidad corporativa completamente renovada, Frascold presentó recientemente una serie inédita de compresores HT de propano para bombas de calor de alta temperatura

Redacción, con información e imágenes de Frascold

La gama de compresores HT está prepa- rada para funcionar con gas natural propano (R-290) y cuenta con la certificación ATEX.

La empresa experta en el desarrollo, producción y comercialización de compresores semiherméticos para la refrigeración y la climatización presentó una nueva serie de compresores HT, adecuados para el desarrollo de bombas de calor de alta temperatura mediante el uso de refrigerantes sostenibles como el propano. Esto en el marco de la tercera edición de Refrigera, una exposición dedicada a la industria HVACR europea con sede en Italia.

Adicionalmente, Frascold rediseñó su identidad corporativa, la cual se inspira en el sistema de valores de la marca: “Literalmente hemos calentado la marca mezclando, en una escala de medición de la temperatura representada por el símbolo de los grados, los colores azul y naranja, lo que demuestra nuestra voluntad de establecernos como un socio reputado también en el sector de la calefacción”, afirmó Giuseppe Galli, CEO de Frascold en un comunicado de prensa.

El objetivo del rediseño tiene como objetivo “ir más allá del rendimiento técnico-funcional de los productos, con el fin de afirmarse como un socio orientado a las soluciones, fiable, flexible e innovador, con la voluntad de transformar la forma en que las empresas y los consumidores finales afrontan los retos no solo en el sector del frío, sino también en el del calor”, añadió Galli.

Bombas de calor para descarbonizar las edificaciones

Frascold responde así a la creciente necesidad del sector del confort de perseguir una descarbonización progresiva y lograr el objetivo Net Zero para el año 2050, el cual persigue un balance equilibrado de las emisiones de carbono que se alinee con el Green Deal y las recientes actualizaciones en materia de la F-Gas europea.

“Somos reconocidos en el mercado por nuestra capacidad de desarrollar soluciones personalizadas, gracias a un enfoque de alto valor añadido, que fomenta la proximidad con el cliente a nivel mundial en las fases de preventa y postventa, en nombre del intercambio de conocimientos técnicos y de colaboraciones sinérgicas”, añadió Galli.

Según Eurostat, la energía para calefacción y refrigeración representa casi el 50 por ciento del consumo total de la Unión Europea (UE), con más de un 70 por ciento procedente todavía de combustibles fósiles, a los que es necesario encontrar alternativas más sostenibles. De hecho, la instalación de bombas de calor en Europa ha experimentado un aumento del 35 por ciento durante el periodo 2020-2021, y se prevé que el tamaño del mercado mundial aumente de 62.58 mil millones de dólares en 2023 a 99.87 mil millones de dólares para el 2028, con una tasa de crecimiento TCAC del 9.80 por ciento.

Este éxito se debe a la posibilidad de combinación con fuentes renovables, para reducir el consumo de calefacción y, en su versión reversible, también de refrigeración. En lugar de generar calor a través de la combustión, utilizan electricidad en combinación con un ciclo de refrigeración, extrayendo el calor del aire exterior, de las aguas subterráneas o incluso de los intercambiadores de calor.

Serie HT de bombas de calor

Diseñada para su uso en bombas de calor aire-agua, la nueva serie HT de compresores de pistón Frascold sobresale en el suministro de agua caliente sanitaria a una temperatura de hasta 80 °C, gracias a una compresión del gas que alcanza los 40 bar.

Esta tecnología original define nuevos estándares de rendimiento y eficiencia, superando las limitaciones presentes en las bombas de calor actuales del mercado, capaces de calentar el agua sanitaria solo hasta 45 °C, comprimiendo el gas hasta una presión máxima de 30 bar. Otra ventaja es la optimización del compresor y el rediseño completo de sus componentes internos, diseñados para garantizar un excelente rendimiento en diferentes condiciones climáticas, incluso con temperaturas externas de hasta -25 °C.

La gama de compresores HT está preparada para funcionar con gas natural propano (R-290) y cuenta con la certificación ATEX. Un resultado fruto de la experiencia y de la competencia de la Oficina Técnica de Frascold, que ha resuelto todos los problemas de las instalaciones como los niveles altos de presión. Lo anterior permite el uso seguro del R-290, caracterizado por excelentes propiedades termodinámicas y por un reducido impacto ambiental (ODS nulo y GWP igual a 3).

“El compromiso de Frascold de contribuir a una transición ecológica efectiva se basa en la búsqueda de soluciones cada vez más avanzadas. El desarrollo futuro de la compañía se mueve a lo largo de esta directriz y es por eso que somos los primeros en ofrecer al mercado esta tecnología original para bombas de calor de alta temperatura, capaz de combinar un alto rendimiento, una mayor eficiencia, seguridad y un impacto ambiental reducido”, comentó Giuseppe Galli.

La serie HT, ya disponible en el mercado en los 4 tamaños S, V, Z y W, fue concebida originalmente para su uso en bombas de calor destinadas a instalaciones comerciales y en contextos residenciales de más de 20 kW, pero, por su notable versatilidad de aplicación, también resulta ideal en el ámbito industrial y terciario, como por ejemplo en instalaciones de secado de pellet, en escuelas y gimnasios.

“El lanzamiento de la serie de compresores HT refleja nuestra mentalidad orientada a crear valor a 360°, como lo demuestra también el nuevo rediseño de nuestra identidad corporativa, que posiciona a la compañía como un socio integral para soluciones de temperatura, no sólo para los sectores de refrigeración y climatización, sino también para los sectores de calefacción y bombas de calor”, concluyó Galli.

Las bombas de calor de alta temperatura serán la alternativa ideal para la modernización de instalaciones en edificios históricos o edificios totalmente ineficientes, gracias a su flexibilidad de instalación y la posibilidad de mantener el sistema de distribución preexistente, sin tener que recurrir a una configuración híbrida, es decir, combinando una bomba de calor con una caldera de condensación.