Moisés Calleros García: un peleador adentro y afuera del ring.

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Conoce la ética y los valores que le han permitido a este boxeador mexicano convertirse en un exitoso ingeniero y emprendedor de la industria del frío.

Ricardo Donato / Fotos: cortesía de Moisés Calleros

En su libro Del boxeo (1987), la narradora Joyce Carol Oates afirmaba con razón: “La vida es como el boxeo en muchos e incómodos sentidos”. Moisés Calleros García, Taz para los amigos, comparte una certeza parecida: adentro y afuera del ring, hay que pelear hasta la última campanada, nunca dejarse vencer.

Calleros nació en 1989, en la ciudad de Monclova, Coahuila. Lleva boxeando desde los 16 años, “más de la mitad de su vida”. Su récord: 35 victorias, 17 de ellas por no- caut, 10 derrotas y 1 empate. Hoy, a los 33 años, es contendiente al campeonato del Consejo Mundial de Boxeo en Peso Mosca. Pero Taz no sólo sabe tirar golpes; además de púgil profesional, es un reconocido ingeniero mecánico eléctrico y un joven emprendedor en su ciudad natal. Su empresa, Climas Taz Calleros, se dedica a la venta, instalación y mantenimiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado (RAC).

En entrevista exclusiva con Cero Grados Celsius, Moisés Calleros García nos habla de sus inicios, trayectoria y aspiraciones tanto en el mundo del boxeo como en la industria RAC. Pero, sobre todo, nos de- vela su ética de trabajo para compaginar y saber conducirse con éxito en ambas facetas de su vida.

Cero Grados Celsius (CGC): Cuéntanos ¿cómo nace tu pasión por el boxeo?
Moisés Calleros García (MCG): Mi pasión por el boxeo nació por mi abuelo. Él ya falleció, pero fue boxeador en los años setenta. Inicié siendo muy joven, haciendo sparring y pues me fue gustando cada vez más. Después tuve la oportunidad de subir al ring. El 14 de mayo cumplo 33 años. A la fecha llevo 46 peleas profesionales. He boxeado en toda la república mexicana y también viajé a Japón a disputar dos campeonatos mundiales. Empecé en peso paja, que es de 47.700 kg, después subí a minimosca y ahora estoy en peso mosca, que es 50.800 kg.

CGC: ¿En qué momento de tu carrera boxística incursionaste en la industria de la refrigeración y el aire acondicionado?
MCG: En realidad, mis tíos son los que iniciaron en el negocio de la refrigeración en Monclova, Coahuila. Ellos tenían un pequeño taller en donde arreglábamos refrigeradores y lavadoras, pero con el tiempo el negocio se fue modernizando. Empezamos a trabajar con aires acondicionados, desde minisplits hasta centrales y chillers. Trabajando en el taller de mis tíos, aprendí sobre refrigeración mientras estudiaba la preparatoria, a la par que practicaba boxeo. Comencé arreglando lavadoras y embobinando motores. Después estudié en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, en la FIME, de Monclova, y luego ya me recibí como ingeniero electrónico industrial. Desde que iba a la FIME trabajaba con mi familia para aprender más sobre refrigeración. Hace algunos años puse mi empresa: Clima Taz Calleros. De hecho, mi proyecto final para recibirme de la carrera fue precisamente la construcción de un tablero para alimentar un clima central. Entonces, la industria siempre ha formado parte de mi vida. Además de reparar, también me dedico a vender aire acondicionado, así como a la instalación, reparación y mantenimiento de equipos.

CGG: ¿Cuál es el mercado RAC en el que se enfoca tu empresa?
MCG: Básicamente, nos especializamos en minisplits. El mercado de aire acondicionado residencial es un sector muy próspero y fuerte en mi estado. El clima es muy extremo en Coahuila, las temperaturas llegan a rebasar los 48 °C. Los minisplits ya no son un lujo, sino una necesidad. Así que me he concentrado en la venta y mantenimiento de aires acon- dicionados domésticos. Nosotros siempre tenemos trabajo que cubrir. Realizamos instalaciones en casas y también damos mantenimiento y recargas. Aunque es mi empresa, a mí me sigue gustando mucho el trabajo técnico y de instala- ción, así que es algo que sigo practicando.

CGC: Tu empresa se llama Climas Taz Calleros y a ti te apodan Taz, ¿qué significa este sobrenombre y quién te lo puso?
MCG: Mi entrenador y mis amigos me pusieron ese apodo porque cuando comencé a boxear no tenía ninguna técnica ni nada, así que peleaba como podía, tirando golpes para todos lados, casi casi como el Demonio de Tazmania.

CGC: ¿Tus clientes te reconocen como boxeador cuando realizas las instalaciones?
MCG: Sí, la verdad muchas veces cuando estoy instalando, siempre hay alguien que me grita: “¡Hey, Taz!”, pero yo sigo siendo igual, no le doy mucha importancia a la fama. Desde niño he trabajado, lavando carros, limpiando patios o de cerillito en supermercados. Mis papás siempre me inculcaron el valor del trabajo, de ser honrado. Aunque me especialicé en el boxeo, esto no es lo único que define mi vida. Considero que tengo diferentes intereses además de mi trabajo, me gusta mucho el ajedrez, practico el béisbol, soy padre de familia, por ejemplo.

CGC: ¿Cómo has compaginado ambas facetas de tu vida, por un lado, ser un boxeador reconocido y, por otro, un ingeniero con su propia empresa RAC? ¿Hay algo en común que tengan ambas carreras?
MCG: Tanto en el boxeo como en la ingeniería hay que trabajar mucho, ser muy disciplinados. La disciplina ha hecho que crezca como boxeador y también en mi negocio. Para mí, también siempre ha sido muy importante mantenerme humilde y no perder el piso.

A pesar de salir en televisión o haber conseguido cierto reconocimiento nunca me ha dado vergüenza hacer trabajos de instalación de aire acondicionado, ni andar en los techos o estar bajo el sol mucho tiempo. Por el contrario, es algo que valoro mucho y siempre saludo a la gente que me reconoce.

CGC: ¿Cuáles son los valores que definen a Climas Taz Calleros y que sigues en tu carrera como boxeador?
MCG: Mis tíos son testigos de Jehová, así que para ellos es muy importante trabajar de manera honesta y no mentir nunca a los clientes a la hora de cobrar. Ese fue mi ejemplo y lo que me enseñaron e inculcaron desde joven. En mi experiencia, la honestidad es lo que me ha abierto las puertas en todos lados y, como diría mi tío, “tu principal carta de recomendación es la calidad de tu trabajo y la honestidad con la que te desempeñas”.

CGC: ¿Cuáles son tus modelos a seguir en el boxeo y en otras áreas de tu vida?
MCG: Realmente, en el boxeo tengo muchos, pero pien- so que Julio César Chávez fue la inspiración para toda mi generación. Además, me gusta mucho su historia porque, aunque él mismo se noqueó por sus malas decisiones, pudo salir adelante y regresar al ring. Yo lo considero el mejor boxeador libra por libra de nuestro país.

Otra gran inspiración en mi vida es mi tío Abraham Calleros. Respeto mucho su trabajo y, en gran medida, gracias a él soy quien soy ahora. Él me enseñó el oficio de técnico en refrigeración y aire acondicionado, que es a lo que me dedico hoy en día, además de que me apoyó mi carrera boxística.

CGG: ¿Cuáles son tus metas a corto, mediano y largo plazo cómo boxeador y también como empresario de la industria RAC?
MCG: Como boxeador me gustaría poder ser cam- peón del mundo, ya que he estado muy cerca de lograrlo, así que no quito el dedo del renglón. Sigo entrenando mucho porque sé que ya me quedan pocos años en el boxeo, la mayoría se retira después de los treinta, pues a partir de los 37 nuestros reflejos disminuyen. Posiblemente, en mayo o junio, comience de nuevo con las pelas. Justo a finales de marzo peleé en Ensenada, Baja California, y gané por decisión unánime al local.

Y bueno, como empresario, pues me gustaría poder seguir progresando. Mi empresa es pequeña todavía, pero creo que con más tiempo y dedicación poco a poco irá creciendo. Desde que empecé arreglando refrigeradores y lavadoras, mi meta siempre ha sido tener una empresa grande, vender al mayoreo, ser distribuidor RAC y darle trabajo a mucha gente de mi ciudad.

“A pesar de salir en televisión o haber conseguido cierto reconocimiento nunca me ha dado vergüenza hacer trabajos de instalación de aire acondicionado, ni andar en los techos o estar bajo el sol mucho tiempo. Por el contrario, es algo que valoro mucho y siempre saludo a la gente que me reconoce”: Moisés Taz Calleros.

CGC: ¿Qué consejo le darías a los prestadores de servicio técnico de la industria RAC?
MCG: Les recomendaría que le echen muchas ganas, este es un oficio muy padre y merece la pena. También hay que ser trabajador y muy honesto, nunca mentir. Esos son mis valores de trabajo principales.

Mi consejo para todos ellos es que no se desanimen, que sigan aprendiendo, tomando cursos de refrigeración, estudiando y capacitándose. Seguir aprendiendo es algo fundamental para su crecimiento como profesionales, como dice el refrán “la práctica hace al maestro”.

Las tecnologías están cambiando, los tipos de gases refrigerantes, las tabletas electrónicas, los sensores, etcétera. Hoy en día, lo más nuevo son los equipos con tecnología Inverter. Pienso que nadie se debe quedar estancado en un solo tipo de equipo o de tecnología porque la industria y las regulaciones siguen avanzando, así que la capacitación es un punto clave.

Me siento muy honrado de poder contarles mi experiencia en el sector porque no solamente soy un peleador en el ring, sino también en la vida.